La jornada final de entrevistas del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), destinada a seleccionar seis vacantes en la Suprema Corte de Justicia, dejó algo más que evaluaciones de trayectorias: dos aspirantes utilizaron la sesión, presidida por la vicepresidenta Raquel Peña, para plantear la creación de nuevas instituciones estatales, en medio de un escenario que vuelve a exhibir las debilidades del sistema de justicia.
Entre los 20 participantes figuran la procuradora titular de la Fiscalía de Santiago Rodríguez, Sumaya Rodríguez, y el juez de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de San Cristóbal, Luis Domingo Sención Araujo. Rodríguez propuso un instituto de criminología para analizar “los fenómenos que están ocurriendo” y aportar “alternativas viables para enfrentar las problemáticas”, al tiempo que relacionó su eventual ingreso a la Suprema con la igualdad de género dentro del Poder Judicial.
Sención Araujo, de su lado, propuso convertir en una entidad con autonomía presupuestaria al Servicio Nacional de Representación Legal de los Derechos de la Víctima (Relevic), dependencia de la Procuraduría General de la República encargada de asistir a víctimas en procesos judiciales. Las ideas introducen un contraste entre el discurso institucional y las carencias que aún persisten en el propio sistema: más estructura, más presupuesto y respuestas nuevas para áreas sensibles, justo en un proceso de selección llamado a reforzar la confianza pública y que, desde la oposición, alimenta la demanda de vigilancia y rendición de cuentas sobre cómo se reorganiza el Estado y con qué resultados para la ciudadanía.
