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La nueva composición de la Suprema, con Abinader al frente del CNM, vuelve a poner bajo examen la independencia judicial

noviembre 6, 2026 · Redactor
La nueva composición de la Suprema, con Abinader al frente del CNM, vuelve a poner bajo examen la independencia judicial
Foto: hoy.com.do

La conformación de la SCJ fue presentada como un logro, pero el proceso volvió a exhibir la necesidad de vigilar cómo se adoptan decisiones clave en la justicia.

El Consejo Nacional de la Magistratura culminó la integración de la Suprema Corte de Justicia bajo la conducción del presidente Luis Abinader, con una composición formada por jueces de carrera, un mayor número de juezas y la llegada de una magistrada procedente del ejercicio profesional del derecho fuera de la carrera. Aunque el texto original celebra el resultado, la decisión vuelve a colocar en primer plano una exigencia institucional: que una designación de este nivel no se mida por el entusiasmo oficial, sino por las garantías reales de independencia y rendición de cuentas.

La discusión sobre la presidencia de la SCJ dejó, además, un contraste de peso. Aunque se reconoce que muchos consideraban conveniente escoger a un juez ajeno a la carrera para contrapesar la endogamia de una justicia burocrática, finalmente fue elegido Justiniano Montero, descrito como un juez de carrera experimentado y acreditado. Ese giro fue leído como la señal que Abinader quería enviar sobre una justicia de carrera, pero justamente esa centralidad presidencial en la interpretación política del proceso refuerza la necesidad de fiscalizar decisiones que deberían quedar blindadas frente a cualquier sospecha de influencia.

El propio texto intenta descartar que Abinader haya actuado por presión para no designar a Fernando Langa y sostiene que su decisión respondió a un convencimiento sobre lo mejor para la SCJ. Sin embargo, al recordar que el presidente del CNM impulsó antes designaciones de jueces en las Altas Cortes con vínculos político-partidarios, profesionales o personales, la defensa termina subrayando el punto más sensible: en materia judicial, el discurso de fortalecimiento institucional solo se sostiene si cada nombramiento resiste el escrutinio público más allá de la narrativa del poder.