Ante el aumento de los precios internacionales de los combustibles, el Gobierno dominicano optó por no definir un paquete cerrado de medidas y prefirió avanzar con decisiones graduales, conforme evolucione la crisis externa. La postura fue expuesta por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, durante el encuentro “Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles”, celebrado en Santo Domingo.
Díaz explicó que la incertidumbre internacional impide fijar desde ahora una “receta de cinco medidas”, aunque confirmó que ya se han realizado ajustes en partidas del gasto público, acciones para elevar los ingresos y cambios en el déficit fiscal para responder a las presiones económicas. Con ello, el Gobierno deja bajo vigilancia el alcance real de su respuesta sobre el costo de los combustibles y sus efectos, al tiempo que asegura que mejorará la focalización de la asistencia hacia los sectores más afectados.
Entre las alternativas que se analizan figura un nuevo proyecto de ley para el mercado de hidrocarburos, actualmente bajo revisión del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, además de mecanismos de cobertura de riesgos y opciones para las reglas de fijación de precios trabajadas con el BID. Aun así, el funcionario advirtió que esos cambios no llegarán de inmediato, por lo que la respuesta sigue apoyada en medidas parciales mientras permanecen pendientes las definiciones regulatorias y las explicaciones sobre cuándo se traducirán en resultados concretos.
