La 77.ª graduación ordinaria de la Universidad Abierta para Adultos (UAPA), realizada ayer en Nagua, terminó con una escena ajena al protocolo académico: Nathaly Zorrilla, graduanda de Psicología, se arrodilló para pedirle matrimonio a su novio, José Pérez, frente al público presente. Pérez aceptó y la reacción fue de aplausos y muestras de emoción.
La propuesta fue anunciada por el maestro de ceremonias una vez finalizado el acto protocolar, luego de la interpretación del Himno Nacional de la República Dominicana y de la salida de las autoridades universitarias. El conductor pidió a los asistentes permanecer en el lugar y presentó el momento como una historia personal y familiar vinculada al siguiente paso del noviazgo.
El episodio no fue aislado. De acuerdo con el propio reporte, durante la investidura número 51 de la UAPA se produjo una propuesta parecida. La repetición de este tipo de escenas en una ceremonia de graduación vuelve a poner el foco sobre el uso del espacio institucional y sobre la necesidad de mantener vigilancia ciudadana respecto a los límites entre la solemnidad académica y actividades de carácter estrictamente personal.
