Los reportes oficiales difundidos este domingo elevaron a seis los fallecidos y a más de 30 los heridos tras el sismo de magnitud 5,1 y su réplica de 3,7 en la provincia de Chupaca, en la región peruana de Junín. El impacto más fuerte se concentró en el distrito de Chongos Bajo, donde se produjeron las muertes y también se han advertido numerosas estructuras afectadas, en un escenario que vuelve a poner a prueba la respuesta ante emergencias en zonas vulnerables.
El Instituto Nacional de Defensa Civil precisó que las víctimas mortales son seis, mientras el viceministro de Salud, Henry Rebaza, señaló que 26 heridos ya fueron dados de alta y que otras seis personas continúan hospitalizadas. El funcionario admitió que se trata de reportes preliminares y afirmó que se monitorean tanto la salud como los daños, al tiempo que un equipo especializado de Huancayo fue el primero en llegar al área afectada.
Los primeros datos oficiales también dan cuenta de daños en viviendas, establecimientos sanitarios, la transmisión de energía eléctrica y la infraestructura turística de Chongos Bajo. Rebaza añadió que en Chupaca hay unos cien miembros del personal sanitario y que se está enviando más personal especializado junto con un hospital móvil, en medio de una emergencia cuyo costo social ya se hace visible más allá del balance inicial de víctimas.
