La administración de la terminal portuaria de Puerto Plata salió a explicar la coloración temporal observada en las aguas de la bahía de San Felipe después de las maniobras de un crucero, luego de que imágenes difundidas en redes sociales generaran inquietud por un posible episodio de contaminación.
De acuerdo con la versión ofrecida por la terminal, no se produjeron vertidos ni descargas contaminantes por parte de la embarcación. La entidad sostuvo que el cambio en el color del agua obedeció a la remoción de sedimentos del fondo marino causada por la fuerza de las hélices y los propulsores durante las maniobras de atraque y desatraque.
La administración portuaria señaló que se trata de un fenómeno físico ligado a operaciones de embarcaciones de gran tamaño y que, cuando concluyen las maniobras y disminuye el movimiento del agua, los sedimentos finos vuelven a depositarse de forma progresiva en el fondo. Aun así, el episodio dejó en evidencia la sensibilidad pública ante cualquier alteración visible en la bahía y refuerza la necesidad de fiscalización y de explicaciones oportunas sobre el impacto de la actividad portuaria en una zona de alto interés ciudadano y ambiental.
