Puerto Plata. El nuevo puente sobre el río Camú sería entregado el 18 de septiembre, luego de que el colapso de la vieja pasarela el 12 de abril dejara interrumpida una conexión clave entre Santiago y Puerto Plata por la carretera turística Gregorio Luperón. La obra comenzó nueve días después, a cargo de Ingeniería Estrella, en medio de una emergencia que expuso el costo inmediato de la caída del viaducto para la movilidad y la actividad comercial de la zona.
Según las informaciones ofrecidas a un equipo de elCaribe, el viaducto tendrá 112.30 metros de longitud y 11.20 de ancho, con una estructura concebida para resistir la crecida del río Camú. También será demolido el desvío provisional construido para mantener el paso, mientras continúan trabajos de canalización del río y la construcción de muros y gaviones en el entorno del puente. Durante la supervisión posterior al colapso, el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, había prometido que la obra estaría lista en un máximo de cinco meses, y por el avance reportado parece encaminada a ese plazo.
Pero la reposición de la infraestructura no borra el impacto acumulado desde abril. Comerciantes de La Cumbre y Yásica reportaron una desaparición casi total de su clientela tras el corte de la vía principal, en una zona que depende en gran medida de turistas y viajeros procedentes de Puerto Plata. A eso se suma el cuadro dejado por las lluvias en Villa Montellano, donde el desbordamiento del Camú convirtió calles en ríos y destruyó o afectó decenas de viviendas en sectores como Los Ciruelo, El Tamarindo, El Samán, El Corral y barrio INVI, un escenario que mantiene el foco sobre la necesidad de fiscalizar no solo la entrega de la obra, sino la respuesta completa ante sus consecuencias.
