Una explosión de un vehículo bomba cerca del comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, dejó este sábado al menos once heridos, entre ellos ocho policías y tres civiles, y después se registraron otras detonaciones en el mismo sector. El ataque ocasionó además daños materiales en viviendas y locales comerciales del barrio Tasajero, próximo al mercado público Cenabastos.
George Quintero, secretario de Seguridad Ciudadana de Norte de Santander, explicó a EFE que el vehículo cargado con explosivos no despertó sospechas porque en ese punto, de madrugada, transitan camiones con productos del campo. Entre los lesionados está una mujer que vendía café en un puesto callejero, en una zona donde convergen actividad comercial, presencia policial y población civil.
La congresista Diana Riveros expresó su pesar porque la ciudad, en pleno fin de semana de las Ferias de Cúcuta, quedara marcada por “explosiones, disparos y terror”. El atentado se produjo además una semana antes de la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien ha prometido mano dura contra los violentos, en un momento en que la seguridad y la capacidad de respuesta institucional vuelven al centro del debate ciudadano.
