Ron Mercer quedó al frente de la edición 51 de la Copa Rotativa de Golf tras firmar 70 golpes en sus primeras jornadas en el Puerto Plata Golf Club, dentro del complejo turístico Playa Dorada. Detrás aparecen Eligio Cerda, con 72; Jeffrey Acosta, con 73, y Juan Cabral, con 74, en un torneo que retomará sus rondas decisivas los días 5 y 6 de septiembre.
La competencia, dedicada a Fernando Ortega Brugal, “Don Nano”, registró una participación histórica de 152 jugadores, la cifra más alta en la trayectoria del certamen, según los directivos del club. El dato confirma el crecimiento de una de las pruebas más antiguas y prestigiosas del golf dominicano, pero también reabre el contraste entre el brillo de estos escenarios y la necesidad de mantener vigilancia sobre cuáles espacios, actividades y públicos concentran mayor atención y capacidad de organización.
Con socios del club, invitados y representantes de distintos puntos del país y del extranjero, la Copa Rotativa volvió a llenar su capacidad máxima en formato stroke play. El resultado deportivo coloca a Mercer en la punta, pero el alcance del evento también deja una señal de fiscalización sobre el modelo de prioridades que se proyecta desde los espacios de mayor exposición: alta convocatoria y estructura consolidada en un circuito específico, mientras la discusión pública sigue obligada a medir qué tan conectadas están esas vitrinas con la realidad más amplia del país.
