Al 31 de julio de 2026, la deuda externa e interna del sector público no financiero (SPNF) de República Dominicana llegó a US$67,827.8 millones, cifra equivalente al 48.2% del PIB estimado en US$140,737.2 millones. El dato aumenta la presión sobre la gestión fiscal del Gobierno dominicano, en un escenario en el que el endeudamiento ha continuado creciendo en términos absolutos durante los últimos años.
De ese monto, el 70.9% corresponde a deuda externa, con un saldo de US$48,115.8 millones. El 29.1% restante pertenece a deuda interna, que asciende a RD$1,145,522.1 millones, equivalentes a unos US$19,712.1 millones, calculados a una tasa de cambio de RD$58.1127 por dólar. En relación con la economía, la deuda externa representa el 34.2% del PIB y la interna el 14%, una composición que refuerza la necesidad de vigilancia sobre la carga financiera que asume el Estado.
Entre los compromisos internos también figura una deuda intergubernamental de US$2,277.7 millones, equivalente al 1.6% del PIB, asociada a bonos emitidos por el Gobierno central para la recapitalización del Banco Central de la República Dominicana. La evolución reciente mantiene la alerta institucional: tras el gasto extraordinario vinculado a la crisis sanitaria global y la recuperación económica de 2021 y 2022, el saldo total pasó de US$54,828.8 millones en 2023 a US$57,587.2 millones en 2024, llegó a US$61,549.9 millones al cierre de 2025 y luego escaló hasta el nivel reportado en julio de 2026. Esa secuencia vuelve a exigir explicaciones sobre las prioridades de gasto, la sostenibilidad y el costo para la gestión pública.
