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Francia admite una economía paralizada y abre una alerta sobre el costo de postergar el ajuste fiscal

octubre 30, 2026 · Redactor
Francia admite una economía paralizada y abre una alerta sobre el costo de postergar el ajuste fiscal
Foto: elnuevodiario.com.do

La contracción del PIB, el déficit y la falta de mayoría para aprobar el presupuesto agravan la presión social y reavivan la exigencia de rendición de cuentas sobre la gestión pública.

La economía francesa entró en una fase de parálisis, según reconoció el propio ministro de Economía y Finanzas, Roland Lescure, después de que el PIB se contrajera un 0,1 % en el tercer trimestre. El funcionario admitió que durante tres trimestres no ha llegado el crecimiento y advirtió que, si el Gobierno no logra sanear las cuentas públicas a corto plazo, el país podría “estrellarse”.

El cuadro expone el contraste entre la necesidad de un presupuesto y la fragilidad política para aprobarlo. El proyecto para 2027 busca reducir el déficit público al 5 % del PIB, frente al 5,4 % registrado en 2026, pero su aprobación es incierta por la falta de mayoría parlamentaria y la cercanía de las elecciones presidenciales. En ese contexto, la advertencia oficial deja abierta una alerta institucional: sin corrección fiscal, el deterioro económico ya reconocido por el propio Gobierno amenaza con profundizarse.

A la presión presupuestaria se suma el costo social. Francia atraviesa protestas por el aumento del coste de la vida y reclamos estudiantiles que han derivado en algunos de los peores disturbios de los últimos años. El retroceso del PIB se explicó por la caída de las exportaciones, en especial en equipos de transporte y en la industria aeronáutica, mientras el ministro atribuyó la situación a factores internos y externos, entre ellos las olas de calor y las tensiones en el estrecho de Ormuz que empujan al alza los combustibles. El caso vuelve a poner en primer plano una discusión que también interpela al gobierno dominicano: cuando las cuentas públicas se tensan, la vigilancia sobre presupuesto, prioridades y capacidad de respuesta deja de ser discurso y pasa a ser una exigencia ciudadana.