El geógrafo haitiano Jean Marie Théodat afirmó que la migración, pese a su criminalización en medio del resurgimiento del nacionalismo, sigue siendo un motor económico indispensable, al tiempo que expuso la distancia entre el discurso sobre la frontera y su realidad cotidiana. Durante una entrevista en el programa El Día de Telesistema, canal 11, sostuvo que el mundo permanece abierto al capital y las ideas, pero cerrado para las personas.
Sobre la frontera dominico-haitiana, Théodat explicó que ese espacio opera como “ruptura y costura”: ruptura por la soberanía de cada Estado y costura porque la población encuentra allí mejores condiciones de vida a través del comercio y los servicios. En ese contexto, recordó que Haití ha pasado por etapas de estado cimarrón, estado autoritario y estado fallido desde la desaparición del ejército en 1995, escenario que, según dijo, abrió paso a las bandas armadas.
El académico también alertó sobre el papel de la prensa de ambos países en la reproducción de percepciones negativas: en República Dominicana se destacan crímenes cometidos por haitianos y en Haití se denuncian abusos contra migrantes. Aunque valoró los vínculos respetuosos entre intelectuales haitianos y dominicanos y citó como ejemplo la universidad donada por República Dominicana tras el terremoto de 2010, insistió en que el desafío sigue siendo transformar la frontera en un espacio de convivencia y cooperación, una meta que su propia descripción presenta como todavía pendiente.
