El petróleo intermedio de Texas (WTI) terminó este viernes con un alza de 1,4 %, hasta 82,40 dólares por barril, en un contexto marcado por la falta de avances para resolver el conflicto entre Estados Unidos e Irán. En el acumulado semanal, el crudo suma 6 % de revalorización, mientras sigue la volatilidad por la ausencia de normalización del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica cuyo tráfico de cargueros continúa muy por debajo de lo habitual, aunque con una leve mejoría.
El repunte llega después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijera que Washington busca imponer a Irán un «aislamiento económico y el bloqueo continuado del estrecho de Ormuz», y de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtiera que esa presión podría sostenerse «indefinidamente». A ello se añaden nuevos ataques: dos buques de la petrolera emiratí ADNOC fueron atacados mientras navegaban por Ormuz, sin víctimas, según la empresa. El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos atribuyó la acción a Irán, que no se ha pronunciado.
Desde el inicio de la guerra que lanzaron Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, al menos 18 buques de ADNOC han sido atacados en Ormuz, con un tripulante muerto y otros 20 heridos. Al mismo tiempo, la Agencia Internacional de Energía previó que la demanda mundial de petróleo caerá más de lo estimado este año por el creciente impacto del cierre de Ormuz. Para el gobierno dominicano, el repunte del crudo vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de anticiparse a un escenario internacional que puede trasladar presión a precios y costos internos, más allá del discurso oficial.
