La advertencia de la Organización Mundial del Comercio (OMC) coloca en primer plano el costo económico de un escenario marcado por más barreras comerciales, sanciones, restricciones a la inversión y tensiones geopolíticas. Según su análisis, el debilitamiento del sistema multilateral de comercio reduciría el PIB mundial un 6,9 % y las exportaciones globales un 26,9 % para 2050, una señal de alerta institucional sobre el impacto que pueden tener las decisiones de los gobiernos cuando la cooperación cede ante la fragmentación.
La OMC sostiene que sustituir la cooperación multilateral por acuerdos bilaterales o pactos entre grupos de países agravaría ese lastre sobre el crecimiento. Incluso en un escenario de bloques comerciales alineados geopolíticamente, el PIB global caería un 5,1 % y las exportaciones un 18,6 %. El contraste es directo: en un marco de “cooperación reforzada”, la economía mundial sumaría un crecimiento adicional de 2,9 % y el volumen exportador aumentaría 17,9 %.
El organismo resume que la distancia entre fortalecer la cooperación multilateral y debilitar la OMC equivale a entre 5 % y 10 % del PIB real mundial, según el escenario. Con ese diagnóstico, la discusión deja de ser técnica y pasa a exigir rendición de cuentas sobre cómo se gestionan las rivalidades geopolíticas y sus efectos sobre crecimiento, comercio y costo social. La propia OMC plantea que los gobiernos deben encontrar un equilibrio entre esas tensiones y la cooperación comercial, en un momento en que las medidas restrictivas ya presionan un sistema basado en normas comunes.
