El Tribunal Supremo de Estados Unidos dejó este lunes en suspenso el fallo de una corte inferior que había frenado buena parte de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para limitar el voto por correo, de modo que la Administración podrá seguir adelante provisionalmente con ese plan a solo 10 semanas de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.
El alto tribunal, no obstante, evitó pronunciarse sobre si Trump tiene base legal para imponer esas restricciones. En una resolución sin firma, dio por prematura la demanda presentada por 23 estados y el Distrito de Columbia y afirmó que, por ahora, la orden opera como una directiva interna preliminar para agencias federales, sin obligar directamente a los estados a modificar sus normas electorales. La cuestión de fondo continuará en revisión ante un tribunal federal de apelaciones.
La medida, respaldada por seis magistrados conservadores frente a tres votos en contra de las juezas liberales, reaviva la disputa institucional sobre el voto postal en plena recta final hacia los comicios. La magistrada Ketanji Brown Jackson advirtió que el Supremo dejó sin responder cuándo procede impugnar una posible interferencia inconstitucional en los procesos electorales y alertó sobre el riesgo de “caos e incertidumbre” de cara a los próximos comicios.
