La pesquisa abierta por Estados Unidos sobre productos vinculados al trabajo forzoso entra en una etapa definitoria y mantiene a República Dominicana entre las 60 economías bajo revisión, en un panorama que vuelve a colocar bajo la lupa la capacidad de respuesta ante riesgos comerciales con efecto directo para el país. El representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, afirmó en París que el proceso podría cerrarse “en semanas” y que Washington está “muy centrado en esta cuestión”.
De acuerdo con la postura oficial estadounidense, las indagaciones se respaldan en las secciones 301(b) y 304(a) de la Ley de Comercio, luego de recopilar información de investigaciones, consultas confidenciales entre gobiernos, comentarios del público, audiencias públicas y asesoramiento de comités. Con esa base, Estados Unidos sostiene que los actos, políticas y prácticas de cada una de las 60 economías incluidas son “irrazonables” y obstaculizan o restringen su comercio, por lo que quedarían expuestas a medidas bajo la Sección 301.
El expediente coloca a República Dominicana dentro de una advertencia institucional de alto nivel en momentos en que Washington se reserva margen para fijar nuevos aranceles. Más allá del trámite legal, el avance de la investigación subraya la necesidad de vigilancia y de explicaciones claras sobre cómo se enfrenta un proceso que puede derivar en mayores costos y presión comercial para el país.
