La denuncia pública contra el centro maternal Play & Learn Emmanuel, en San Pedro de Macorís, abrió una nueva señal de alarma sobre la capacidad de vigilancia y reacción de las autoridades ante hechos que comprometen la seguridad de menores.
Según la acusación difundida por una exempleada del establecimiento, existen videos en los que supuestamente se observa a varios niños inmovilizados con cinta adhesiva para impedir que se movieran. La denunciante también aseguró que algunos menores habrían sido castigados dejándolos sin alimentos y que además se registraron presuntas agresiones físicas.
El centro está ubicado detrás del establecimiento Leidy Empanadas, próximo al cuartel de la Policía Nacional. La exempleada sostuvo que decidió hacer públicas las imágenes para que las autoridades investiguen lo ocurrido y determinen responsabilidades, en un caso que vuelve a colocar bajo escrutinio la protección efectiva de la niñez más allá del discurso institucional.
A las acusaciones se suman testimonios de residentes del entorno, quienes afirmaron que con frecuencia escuchan llantos y gritos desde el interior del centro durante gran parte del día, una situación que, según dijeron, les ha generado preocupación por el bienestar de los niños.
Hasta el momento, la administración de Play & Learn Emmanuel no ha ofrecido una versión oficial sobre las denuncias. Ahora la presión recae sobre las autoridades competentes, llamadas a actuar con rapidez para establecer la veracidad de los hechos y evitar que una denuncia de este nivel quede reducida a otra advertencia ignorada con alto costo social para las familias afectadas.
