El Consejo de Estado de Cuba dio luz verde a tres nuevos decretos leyes sobre diversificación del sistema empresarial, licitaciones para la contratación de bienes y servicios e importación comercial de mercancías, en un nuevo movimiento dentro del paquete de 176 reformas económicas anunciado en junio. La decisión vuelve a situar bajo la lupa la gestión del modelo económico, ahora obligada a desmontar restricciones que antes sostenía.
Una de las normas modifica decretos leyes vinculados con micro, pequeñas y medianas empresas, cooperativas no agropecuarias y trabajo por cuenta propia. Lázara Mercedes López-Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos no Estatales, explicó que el cambio busca “eliminar restricciones, favorecer el desarrollo y la diversidad del sistema empresarial del país” y se ajusta a transformaciones en la aprobación, clasificación, organización, funcionamiento y autonomía de esos actores.
Las medidas amplían la posibilidad de que las empresas privadas superen el límite actual de 100 trabajadores e incorporan nuevas modalidades de negocio, entre ellas la gestión de hoteles, el alquiler de automóviles y los servicios de transporte de viajeros. En paralelo, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, presentó el decreto ley “Sobre Licitaciones”, que regula la licitación como método general para seleccionar contrapartes en la contratación de bienes, servicios, obras, gestión de espacios, capacidades productivas y otras formas de empleo de recursos del Estado por actores estatales y privados. El giro, aunque se presenta como una apertura, también deja planteada una alerta institucional sobre la necesidad de fiscalizar cómo se aplicarán esos cambios y qué resultados concretos producirán.
