Ernesto Revilla consideró que la economía dominicana podría mantener un crecimiento de 4% y aspirar al grado de inversión en 2028, siempre que se concreten reformas pendientes en áreas fiscales, eléctricas y educativas.
La proyección coloca el foco no solo en el desempeño macroeconómico, sino también en la capacidad del país para ejecutar cambios de fondo que sostengan ese ritmo de expansión y mejoren la confianza de los mercados.
Revilla sostuvo que el escenario favorable no depende únicamente de factores externos, sino de avances internos que permitan consolidar la estabilidad y fortalecer la base institucional de la economía.
En ese marco, el eventual grado de inversión aparece ligado a una agenda de reformas que todavía no está cerrada y cuyo cumplimiento será clave para que la meta no quede como una aspiración de mediano plazo.
El planteamiento también implica una evaluación sobre la gestión pública: sin mejoras fiscales, eléctricas y educativas, el crecimiento podría seguir siendo vulnerable a limitaciones estructurales.
La discusión sobre 2028, aunque vinculada a una meta económica, termina funcionando como una prueba de resultados para el Estado y para la capacidad del Gobierno de convertir anuncios en avances verificables.
