Sergio “Checo” Pérez admitió que está más cerca del final que del inicio de su trayectoria en la Fórmula 1 y estimó que podría quedarle alrededor de tres años en la categoría, aunque sin fijar una fecha definitiva para su retiro. En ese escenario, adelantó que cerca del 80 % de su tiempo estaría concentrado en proyectos personales.
Entre esos planes figura la escritura de un libro en el que busca relatar algunas de las situaciones más complicadas que atravesó durante sus cuatro temporadas con Red Bull, en especial las relacionadas con cláusulas contractuales y la presión por los resultados. La declaración introduce un contraste entre la alta exigencia competitiva y el impacto personal que deja esa etapa en uno de los pilotos más reconocidos del circuito.
Pérez, actualmente vinculado al proyecto de Cadillac, señaló además que quiere seguir ligado al automovilismo desde otra función, ya sea para asesorar o representar a otros pilotos. También afirmó que su experiencia puede aportar al crecimiento de la escudería, con la aspiración de que en los próximos años llegue a ser un equipo competitivo. A la vez, subrayó que su familia será determinante en la decisión final, ya que quiere dedicar más tiempo a sus hijos y mantiene una vida reservada fuera de las pistas.
