Un examen médico practicado a Miguel Antonio Lucas, conocido como “Miguelito”, antes de entrar al destacamento de la 17.ª Compañía de la Policía Nacional en San Cristóbal, concluyó que no tenía lesiones compatibles con agresión, un elemento que aumenta el escrutinio sobre lo sucedido mientras permaneció bajo custodia.
De acuerdo con lo explicado este viernes por su abogado y familiar, Carlos Rodríguez, la valoración se realizó el 8 de julio de 2026 en el Hospital Regional Juan Pablo Pina, como parte del protocolo que deben cumplir los agentes actuantes antes de trasladar a una persona detenida a una dotación policial. La defensa contrasta ese documento con el desenlace posterior del caso y plantea: “¿Qué ocurrió dentro del cuartel entre el 8 y el 13 de julio para que Miguelito tuviera que ser cargado hasta la sala de Emergencias y falleciera apenas unas tres horas después de su ingreso al hospital?”.
Rodríguez adelantó que depositará una instancia ante la Procuraduría General de la República para pedir una investigación profunda sobre la actuación de los agentes del destacamento y de la fiscal que intervino en el caso, con el fin de establecer las responsabilidades correspondientes. La revelación del certificado vuelve a poner el foco sobre los procedimientos de custodia y sobre la distancia entre el protocolo reportado antes del traslado y el resultado que ahora debe aclararse.
