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Bukele vuelve a vincular Haití con la lucha contra pandillas, pero condiciona la misión al regreso de los cuatro salvadoreños

octubre 31, 2026 · Redactor
Bukele vuelve a vincular Haití con la lucha contra pandillas, pero condiciona la misión al regreso de los cuatro salvadoreños
Foto: elnuevodiario.com.do

El presidente dijo que la operación podría acabar con las pandillas, aunque dejó claro que su despliegue depende de que los aerotécnicos sean entregados con vida, en una intervención que ya supera los 2.000 militares.

SAN SALVADOR. – Nayib Bukele reactivó este jueves una promesa de fuerte alcance sobre Haití al afirmar que la operación desplegada para rescatar a cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada en las afueras de Puerto Príncipe también tendría capacidad para terminar con las pandillas del país. Su planteamiento contrasta con el objetivo inmediato que ha marcado su Gobierno: recuperar con vida a los aerotécnicos secuestrados.

«Si acabamos con las pandillas de acá (El Salvador), podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos (de los haitianos) si quieren que los acabemos o no», expresó Bukele ante medios durante la visita oficial al país de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori. Aun así, el mandatario puso un límite a la operación al afirmar que, «si nos entregan a nuestros aerotécnicos vivos, ese mismo día nos regresamos», una frase que deja ver la distancia entre el discurso de erradicación de pandillas y el alcance que le atribuye a la misión de rescate.

El miércoles, la Cancillería informó que El Salvador ha enviado a más de 2.000 elementos de su Fuerza Armada a la isla en una «operación a gran escala respaldada por diversos países y organismos internacionales». Horas antes, Bukele había reiterado en X que la operación «no es una invasión» y que no existe interés en dominar al pueblo haitiano, al tiempo que aseguró contar con autorización «de todos los niveles internacionales y nacionales». El Salvador, que ya formaba parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas, se involucró de manera más directa en la crisis haitiana después de la emboscada del 18 de octubre, en un escenario que ahora pone bajo la lupa el alcance real, los resultados y la rendición de cuentas de una intervención presentada a la vez como rescate y como demostración de fuerza.