Este viernes comenzaron los trabajos del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Bonao, una infraestructura que el Gobierno describe como un recinto moderno alineado con normas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y con el modelo de reforma penitenciaria de la República Dominicana. El anuncio vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad oficial de transformar en hechos las promesas de modernización del sistema carcelario.
De acuerdo con un comunicado del director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales (Dgspc), Roberto Santana Sánchez, el nuevo centro tendrá espacio para 700 privados de libertad y contará con áreas de mediana y máxima seguridad, además de programas de educación, trabajo obligatorio, una zona agrícola e iniciativas productivas enfocadas en la rehabilitación y la reinserción social. Santana Sánchez afirmó también que la obra impulsará la economía provincial y que, cuando entre en operación, generará alrededor de 200 empleos para educadores, médicos, choferes, personal de mantenimiento y trabajadores del área agrícola, así como otros 200 jóvenes del municipio de Bonao para tareas de seguridad.
En el acto, encabezado junto al ministro de la Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed), Víctor -Ito- Bisonó, se indicó que el centro superará los 22 mil metros cuadrados de construcción y dispondrá de aulas, bibliotecas, talleres, granjas, áreas deportivas y espacios de servicio y seguridad. La presencia del senador de Monseñor Nouel, Héctor Acosta, dio respaldo político al inicio de una obra que, más allá del anuncio, abre una etapa de seguimiento sobre su ejecución, su alcance real y el cumplimiento de las expectativas oficiales en materia penitenciaria y de empleo local.
