Amnistía Internacional reclamó a todas las plataformas de redes sociales cambiar su forma de operar para proteger a niños, niñas y adolescentes, después del acuerdo alcanzado entre Meta y 52 fiscales generales de Estados Unidos para evitar la continuidad de un juicio sobre el diseño adictivo de Facebook e Instagram. Aunque la organización describió el pacto como un posible punto de inflexión, dejó claro que el anuncio no cierra el problema de fondo.
La entidad señaló que varias de las medidas anunciadas por Meta siguen sin garantizar una protección integral para los menores. Justin Mazzola, subdirector de Investigación de Amnistía Internacional EE. UU., planteó que las plataformas deben corregir funciones que pueden resultar perjudiciales y rediseñar sus servicios para priorizar la seguridad y el bienestar de la infancia. Entre los compromisos asumidos por la compañía figuran controles más estrictos sobre el tiempo de uso para menores de 18 años, bloqueos nocturnos predeterminados y el silenciamiento de notificaciones durante el horario escolar.
Sin embargo, Amnistía cuestionó que los feeds hiperpersonalizados continúen activados por defecto, al considerar que mantienen riesgos para la infancia. El acuerdo fue anunciado mientras Meta enfrentaba la segunda semana de un juicio por el impacto de mecanismos como la navegación ilimitada, las notificaciones y las recomendaciones de contenido sobre el bienestar de los adolescentes. El pacto contempla además un pago de aproximadamente 15.400 millones de euros, distribuido en cuotas anuales durante diez años, en un caso que refuerza la presión para exigir controles reales y no solo respuestas parciales frente al daño digital.
