El presidente Luis Abinader defendió la incorporación de nuevos competidores al mercado de las telecomunicaciones y la presentó como una pieza de la política económica del Gobierno, en un escenario marcado por el impacto que la escasa competencia sigue teniendo sobre los usuarios dominicanos. En una rueda de prensa, el mandatario se refirió al inicio de operaciones de una nueva empresa telefónica de capital vietnamita en República Dominicana y aseguró que su administración procura desmantelar estructuras de oligopolio o monopolio en diferentes áreas de la economía.
El propio jefe de Estado puso cifras al problema: de acuerdo con los datos que expuso, el 95 % del mercado local de telecomunicaciones está en manos de solo dos compañías y la República Dominicana registra tarifas 22 % más altas que el promedio de América Latina. Abinader sostuvo que esa falta de competencia golpea el bolsillo de los ciudadanos y limita la inversión en mejores precios y servicios, un contraste que vuelve a poner bajo examen los resultados concretos de la gestión frente a un sector clave para los hogares, las empresas y el desarrollo tecnológico.
Aunque aclaró que las operadoras actuales son buenas empresas y afirmó que cuentan con respaldo gubernamental para su crecimiento, insistió en la necesidad de equilibrar el mercado. No obstante, el planteamiento oficial deja abierta la exigencia de supervisar cómo esa apertura se traducirá en rebajas reales de tarifas y mejoras comprobables del servicio, más allá del anuncio de entrada de capital extranjero de países aliados cuando no implique riesgos para la nación.
