Maricarmen Abascal, de 87 años, podrá volver al apartamento del barrio madrileño de Retiro donde vivió durante 70 años, después de un acuerdo entre su familia, su abogada, el Sindicato de Inquilinas de Madrid y la empresa propietaria del inmueble. El entendimiento, aún pendiente de ratificación por la propia Abascal, se conoce en vísperas de la reunión del Consejo de Ministros en la que el Gobierno de Pedro Sánchez prevé aprobar un real decreto con nuevas medidas sobre vivienda.
El caso quedó marcado por el coste social del conflicto. Abascal permanece ingresada en un hospital público desde que fue desalojada el 23 de septiembre y solo regresará cuando reciba el alta médica, según explicó su abogada, Beatriz Duro. La disputa se abrió después de que Urbagestión Desarrollo e Inversión SL comprara el apartamento en 2018: la empresa reclamó el fin del contrato de renta antigua, por el que la mujer pagaba 500 euros mensuales con una pensión de unos 1.300 euros, y luego planteó una renta de 1.650 euros. Aunque ganó en primera instancia, la Audiencia Provincial de Madrid revocó esa decisión y el Tribunal Supremo terminó fallando a favor de la propiedad.
El acuerdo llega mientras centenares de personas siguen acampadas en la Puerta del Sol para exigir cambios en las políticas de vivienda, y después de movilizaciones impulsadas por organizaciones de inquilinos en distintas ciudades españolas. En ese contexto, el desenlace reabre el contraste entre el anuncio de nuevas medidas y una crisis que ya había escalado a los tribunales, a la calle y al hospital antes de producir una salida para Abascal.
