En 43 días desde que el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García asumió la dirección de la Policía Nacional el 17 de agosto, alrededor de 40 personas han muerto durante intervenciones de la institución, en medio de una intensificación de operativos contra personas requeridas por la justicia. La cifra coloca bajo examen el resultado de la línea de mayor firmeza frente a la criminalidad y reabre el debate sobre controles, transparencia y rendición de cuentas.
De acuerdo con el abogado Cándido Simón, esas 40 muertes se produjeron durante septiembre, con una concentración entre el 18 y el 25 de ese mes, cuando se contabilizaron 23 fallecidos. Solo el 25 de septiembre, la propia Policía informó de siete muertos en distintas intervenciones realizadas en unas 24 horas. Simón cuestionó la frecuencia con que personas perseguidas por las autoridades terminan muriendo en hechos presentados sobre todo como “intercambios de disparos” y situó el promedio en 1.48 por día.
El jurista afirmó que las muertes en intervenciones policiales forman parte de una problemática de larga data en República Dominicana y advirtió que estos hechos representan entre un 21 % y un 24 % de los homicidios registrados en el país. En ese marco, los señalamientos del Defensor del Pueblo y de organizaciones de derechos humanos refuerzan la alerta institucional sobre una estrategia de seguridad que, más allá del discurso oficial, vuelve a dejar pendientes explicaciones sobre el costo social de los operativos y los mecanismos de fiscalización del uso de la fuerza.
