La detención de dos mujeres y un hombre de nacionalidad colombiana, vinculados a una estructura que seducía a hombres, los sedaba y luego los despojaba de sus pertenencias, vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de respuesta de las autoridades ante una modalidad delictiva ya identificada como “Las Dormilonas”. Los arrestados, Natali Valeria Castillo González, Laura Valentina Villegas Villafaña y Diego Armando González, fueron apresados durante un allanamiento en un apartamento del residencial Arrecifes del Sol, en Santo Domingo Este.
De acuerdo con la investigación de la DICRIM, los implicados contactaban a sus víctimas, les administraban una sustancia química en bebidas y aprovechaban el estado de sedación para sustraer dinero en efectivo, prendas, tarjetas, celulares y otros efectos personales. En la intervención se recuperaron celulares, computadoras portátiles, tabletas, relojes inteligentes, prendas de oro y artículos de marcas reconocidas, además de RD$197,000 en efectivo, dinero en dólares canadienses y pesos colombianos. También se ocupó una sustancia química que será analizada por la Policía Científica, mientras que a Diego Armando González le fue retenido un documento de identidad con aparentes indicios de falsificación.
Pese a que las autoridades presentaron las detenciones como un avance, el expediente continúa abierto para identificar a otras posibles víctimas y establecer si existen más personas involucradas. Ese punto refuerza la exigencia de vigilancia y de rendición de cuentas sobre la dimensión real de esta estructura, en un escenario donde la seguridad sigue siendo una prueba para la gestión institucional.
