WASHINGTON. El Departamento de Justicia de Estados Unidos interpuso este jueves demandas contra Hawái, Washington DC, Arkansas y Utah por sus políticas de matrícula universitaria para estudiantes en situación irregular, en una nueva escalada que deja en 25 los litigios promovidos por el Gobierno de Donald Trump sobre este asunto.
Las acciones impugnan leyes que permiten a estudiantes indocumentados acceder a tarifas de matrícula reservadas para residentes y, en algunos casos, a becas y ayudas financieras. El fiscal general adjunto Stanley E. Woodward Jr. afirmó en un comunicado que, bajo la supervisión del Departamento de Justicia, no se seguirá colocando “a los inmigrantes ilegales por encima de los ciudadanos estadounidenses”, una formulación con la que la administración busca sostener su ofensiva judicial sobre beneficios públicos sensibles.
Woodward añadió que el Gobierno ya demandó a todos los estados que mantienen leyes o regulaciones de este tipo. De acuerdo con el Departamento de Justicia, ya hubo fallos favorables en Texas, Kentucky, Oklahoma, Nebraska, Illinois y Kansas, mientras permanecen pendientes procesos contra California, Nueva York, Maryland, Colorado, Minnesota y Virginia. Las nuevas demandas se presentaron un día después de que un tribunal federal de Kansas declarara inconstitucional una ley que permitía a estudiantes indocumentados pagar matrícula como residentes, un giro que refuerza la presión sobre las jurisdicciones que aún sostienen esos esquemas.
