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BTC llega a su edición 30 en Santo Domingo con apoyo oficial y foco renovado sobre el impacto del turismo

septiembre 10, 2026 · Redactor
BTC llega a su edición 30 en Santo Domingo con apoyo oficial y foco renovado sobre el impacto del turismo
Foto: diariodigitalrd.com

La feria se celebrará del 22 al 24 de octubre en el hotel Dominican Fiesta, con delegaciones de 10 países y Panamá como invitado de honor, mientras persisten las exigencias de explicar con resultados concretos el alcance de estos respaldos institucionales.

Del 22 al 24 de octubre, la Bolsa Turística del Caribe (BTC) realizará su edición número 30 en el hotel Dominican Fiesta, en Santo Domingo, con delegaciones de 10 países y Panamá como invitado de honor. La cita cuenta con el respaldo del Ministerio de Turismo, Banreservas, el Ministerio de Cultura y Radio Televisión Dominicana, en un momento en que la apuesta oficial por la promoción del sector vuelve a quedar expuesta a la necesidad de demostrar resultados más allá de la vitrina institucional.

La organización define el encuentro como una plataforma para afianzar alianzas, impulsar negocios y ampliar la presencia de República Dominicana en mercados de América Latina y el Caribe. Ese planteamiento reafirma el peso del turismo en la agenda pública, pero también vuelve a marcar la distancia entre la promoción y la rendición de cuentas: la BTC se ha consolidado como un punto de encuentro entre autoridades y sector privado mediante ruedas de negocios, foros especializados y actividades de capacitación, mientras sigue la presión sobre el gobierno dominicano para mostrar de qué manera ese apoyo se traduce en beneficios comprobables para el país.

Desde su origen en 1996, la feria ha servido para impulsar mercados emisores no tradicionales como México, Centroamérica, el Caribe insular y naciones sudamericanas, además de contribuir a la diversificación de la oferta turística dominicana. En esta edición aniversario, el hecho de que llegue con el aval de varias instituciones públicas vuelve a colocar en primer plano la vigilancia sobre el uso de la plataforma estatal y la obligación de que la promoción turística no se limite a una narrativa de éxito, sino a resultados evaluables por la sociedad civil y bajo escrutinio institucional.