La victoria electoral de Alternativa por Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt sacudió este lunes al canciller alemán Friedrich Merz, que habló de una profunda conmoción ante un resultado que dejó a la formación ultraderechista cerca de gobernar por primera vez desde 1945 en ese estado de la antigua Alemania oriental. Pese a insistir en que las instituciones se mantienen estables y en que los principios constitucionales no son negociables, el desenlace encendió una alerta política por el desgaste del bloque gobernante frente al avance de una fuerza extrema.
Merz, además líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), afirmó que asumir el resultado es una parte esencial de la democracia, aunque marcó como límite las normas de convivencia y la Constitución. También subrayó que el poder se obtiene a través de las instituciones y no se arrebata, y aseguró que su Gobierno federal seguirá vigilando el cumplimiento del orden constitucional. Su mensaje apuntó tanto a la ciudadanía alemana como a los socios europeos, en medio de la inquietud por el crecimiento electoral de la ultraderecha.
La autocrítica del canciller dejó en evidencia el contraste entre el discurso y el resultado. Merz admitió que su figura fue un tema recurrente durante la campaña y reconoció que algunas reformas impulsadas por su Gobierno no fueron comunicadas de manera adecuada. La CDU retrocedió hasta el 17,2 % de los votos en Sajonia-Anhalt, lejos del 37,1 % obtenido en 2021, cuando ganó las elecciones en ese territorio. Así, la defensa institucional del canciller quedó acompañada por el reconocimiento de fallas políticas en un momento de fuerte presión sobre la gestión.
