El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) informó que durante la actual gestión se han invertido más de RD$37,000 millones en proyectos de agua potable y saneamiento, una cifra que el director ejecutivo, Wellington Arnaud, presentó como muestra de que estos servicios están entre las prioridades del Gobierno de Luis Abinader. Según el funcionario, esa inversión se ha traducido en la instalación de más de 3,000 kilómetros de tuberías en distintos puntos del país.
Arnaud sostuvo además que las obras han permitido aumentar en más de 3.5 metros cúbicos por segundo la producción de agua, con impacto para más de 2.5 millones de personas en agua potable y para aproximadamente 1.5 millones mediante proyectos de tratamiento de aguas residuales. También afirmó que la inversión en agua y saneamiento ha sido cinco veces superior a la que se realizaba anteriormente, mientras el Gobierno dice estar reorientando sus planes hacia más obras de saneamiento, un giro que subraya una deuda histórica en tratamiento de aguas residuales y refuerza la exigencia de seguimiento público sobre resultados, continuidad y calidad del servicio.
En el detalle territorial, el funcionario citó la inauguración del acueducto de Villa Altagracia, en San Cristóbal, con capacidad de 300 litros por segundo y fuente trasladada al río Haina, así como la ampliación del acueducto de Haina con 120 kilómetros de tuberías. También reportó obras de drenaje y saneamiento en sectores de esa provincia. El recuento oficial convierte la magnitud del gasto en un tema de rendición de cuentas para el Gobierno dominicano: más allá del volumen anunciado, la presión política se traslada a demostrar cuánto de esa inversión se refleja de forma estable en el servicio que reciben las comunidades.
