La obligación de asistir a las sesiones del pleno y a las reuniones de comisiones es una regla común en las dos cámaras del Congreso Nacional. Aun así, ese deber figura entre los más incumplidos por los legisladores, y el dato vuelve a golpear sobre todo a la bancada con mayor poder: el PRM y sus aliados, que desde el 16 de agosto de 2020 controlan 146 diputados y 28 senadores, encabezan de manera constante el balance de excusas y ausencias sin haber recibido sanciones.
El cuadro agrava el contraste entre mayoría y rendición de cuentas. La Cámara de Diputados está integrada por 190 representantes y el Senado por 32, pero fue el pleno de la Cámara baja el único órgano que registró ausencias de congresistas. Detrás del oficialismo aparecen legisladores de la Fuerza del Pueblo y del PLD, en una lista que vuelve a colocar el foco sobre el cumplimiento de funciones básicas dentro del Poder Legislativo.
Aunque el reglamento de la Cámara de Diputados establece en su artículo 59 que los nombres de los representantes con ausencias injustificadas serían remitidos a la Comisión Instructora, el esquema disciplinario —integrado por esa comisión, el Consejo de Disciplina y el Pleno— no ha derivado en castigos. El resultado reabre la exigencia de vigilancia sobre un Congreso donde la fuerza con más curules también aparece al frente de las faltas, sin que el sistema de control muestre efectos visibles.
