Durante la apertura del año escolar 2026-2027 en la Escuela Básica Espejo La Milagrosa, en La Ureña, Santo Domingo Este, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, rechazó que la escasez de cupos en centros públicos esté vinculada con la inscripción de estudiantes extranjeros y tildó esa versión de “falsa” y de parte de “denuncias infundadas”. El acto estuvo encabezado por el presidente Luis Abinader, el propio ministro y la primera dama Raquel Arbaje.
Aun con ese desmentido, el arranque del calendario escolar volvió a dejar en evidencia la presión sobre la matrícula en zonas concretas del país. Informes previos del sistema educativo habían identificado 19 distritos con alta demanda, donde cerca de 106,000 estudiantes necesitaban ser ubicados. Para dar respuesta, las autoridades barajan reubicación de alumnos, aulas modulares, uso del transporte escolar y, como última opción, inscripción en colegios privados con el costo cubierto por el Estado.
De Camps afirmó que la educación dominicana está primero para los ciudadanos dominicanos y aseguró que esa postura también ha sido planteada por otros actores del sistema, incluida la ADP. Pese a ello, el reto inmediato del Minerd sigue siendo resolver la falta de cupos sin reducir el debate a explicaciones que el propio ministerio rechaza. Con una matrícula proyectada de 2,686,971 estudiantes —2,084,202 en el sector público y 602,769 en el privado—, la apertura del año escolar deja abierto un foco de fiscalización sobre la capacidad oficial de respuesta ante un problema que ya golpea a miles de familias y mantiene bajo observación a la sociedad civil.
