La detección de 321 paquetes de presunta cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo volvió a poner en entredicho la vigilancia sobre una terminal por la que pasó un contenedor procedente de Perú y con destino final a Alemania. La DNCD, el Ministerio Público y agencias de seguridad militar presentaron el operativo como parte del refuerzo de la inteligencia contra el narcotráfico, pero el hallazgo confirma que una red criminal internacional consiguió mover otra carga oculta en la base de un contenedor antes de ser interceptada en territorio dominicano.
De acuerdo con las autoridades, la unidad, cargada con tableros de madera, fue perfilada entre decenas de contenedores en tránsito luego de detectarse anomalías estructurales debajo del piso. Tras más de 12 horas de inspección técnica, aparecieron los 321 paquetes, preparados en forma de láminas y forrados con cinta adhesiva, escondidos entre las barras metálicas del bastidor.
El caso toma mayor relevancia institucional porque las propias autoridades indagan si tiene relación directa con otro decomiso realizado la semana pasada en la misma terminal, donde fueron confiscados 303 bloques bajo un método idéntico. Ese patrón repetido aumenta la presión por explicaciones y resultados verificables en los controles, mientras el Ministerio Público y la DNCD aseguran que profundizan las investigaciones para apresar a los integrantes de la red. La sustancia fue enviada al INACIF, que determinará el tipo y el peso exacto del material ocupado.
