La Red de Observadores por la Institucionalidad (ROI) alertó que las renuncias de cuatro magistrados y magistradas de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) a someterse al proceso de evaluación convocado por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) encienden una señal institucional que no debería pasar por alto. Para la entidad, el hecho debe ser analizado y atendido si se quiere fortalecer la confianza en el sistema de justicia.
En rueda de prensa, la organización recordó que la evaluación de desempeño de los jueces y juezas de la SCJ está prevista en la Constitución como un mecanismo para reforzar la legitimidad del Poder Judicial. Por eso, insistió en que el proceso debe realizarse con respeto al debido proceso, la independencia judicial, la objetividad, la transparencia y la motivación de las decisiones, en un contexto que vuelve inevitable la exigencia de vigilancia sobre cómo se conduce esta etapa.
La ROI sostuvo que, aunque respeta el derecho de cada magistrado o magistrada a decidir sobre la continuidad de su carrera judicial, las salidas anticipadas de jueces y juezas con larga trayectoria obligan a preguntarse si el sistema está ofreciendo las condiciones necesarias para sostener la confianza en ese mecanismo constitucional y retener talento, experiencia y liderazgo judicial. La organización destacó de manera especial la decisión de las magistradas Nancy Salcedo Fernández y María Garabito Ramírez de no participar en el proceso de evaluación.
