La profesionalización del Trabajo Social volvió a poner bajo la lupa la manera en que se conciben y ponen en marcha las políticas sociales en República Dominicana, en un escenario en el que esas decisiones estatales deben reducir desigualdades y elevar la calidad de vida. El texto recuerda que, para la CEPAL, las políticas públicas son determinaciones del Estado y del gobierno frente a problemas de interés público, una definición que refuerza la exigencia de resultados y de vigilancia sobre su aplicación efectiva.
Desde esa perspectiva, el Trabajo Social se presenta como una pieza técnica e institucional dentro de todo el ciclo de las políticas sociales: desde la identificación del problema y su formulación, hasta la intervención, el monitoreo, la evaluación, la retroalimentación y la redefinición. Ese énfasis en la profesionalización, expuesto a partir de la trayectoria iniciada en 1966 en la entonces UCMM, hoy PUCMM, y del papel del gremio ADOPTRASOC, deja una advertencia central: sin personal calificado y sin contacto con usuarios, grupos, instituciones y redes de apoyo, el discurso de protección social puede quedar desligado de las necesidades ciudadanas.
El sábado 18 de julio de 2026, ADOPTRASOC, presidida por Alejandro López, y el postgrado de Trabajo Social de la PUCMM, dirigido por Nilda Silverio, organizaron un conversatorio especializado en políticas sociales y Trabajo Social. La actividad estuvo a cargo de Esther Hernández Medina, doctora en políticas públicas de la Universidad de Harvard y en sociología de la universidad de Brown, y reunió a cerca de 30 o 40 personas del área social. La jornada dejó una señal institucional clara: la sociedad civil y los espacios académicos siguen impulsando una discusión que compromete al gobierno dominicano y que exige que las políticas sociales no se queden en la formulación, sino que puedan evaluarse y corregirse con criterios de justicia y eficacia.
