El doctor Wilber Polanco Sanz, quien trabajaba en una policlínica del municipio de Las Guáranas, provincia Duarte, fue apresado nuevamente tras una denuncia presentada por una mujer, en un caso que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta de las instituciones ante acusaciones graves que no son recientes.
Polanco había sido detenido antes por una acusación de abuso sexual hecha por una joven haitiana de 20 años, pero recuperó la libertad luego de que la mujer retirara la querella y presuntamente se mudó del lugar donde vivía. Aun así, contra el médico pesan alrededor de cinco querellas por los mismos hechos de violencia intrafamiliar y sexual, algunas con fecha de mayo de 2019. El Servicio Nacional de Salud (SNS) lo suspendió por faltas graves.
Una de las acusaciones, narrada por la periodista Edith Febles a partir del documento, indica que una mujer acudió al dispensario del ginecólogo para confirmar un posible embarazo mediante una sonografía pélvica transvaginal. Según la denuncia, durante el procedimiento la paciente sintió dolor, cuestionó al médico y luego relató que él le pidió cambiar de posición para continuar la revisión. El caso, ahora con un nuevo arresto, vuelve a exponer el contraste entre la gravedad de las denuncias y las explicaciones pendientes sobre cómo se manejaron señalamientos que ya figuraban desde años atrás.
