La directiva electa del Colegio Dominicano de Cirujanos llevó al Congreso Nacional una advertencia directa sobre el nuevo Código Penal: tal como está, sus disposiciones pueden abrir un escenario de inseguridad jurídica en el acto médico y agravar la tensión en un servicio ya sensible para la población. El reclamo coloca bajo fiscalización a la Cámara de Diputados y reabre el contraste entre la aprobación de normas y sus efectos reales sobre sectores clave.
La organización depositó una propuesta para modificar puntos de la Ley 74-25 que, según advirtió, generarían incertidumbre en la práctica médica. Su planteamiento pide preservar un equilibrio entre la protección de los pacientes y el ejercicio responsable de los profesionales de la salud, al tiempo que rechaza que se confundan complicaciones propias de los procedimientos o errores involuntarios con conductas dolosas.
Entre las medidas sometidas figura una prórroga de seis meses para la entrada en vigor del Código Penal, prevista para el 3 de agosto, con el argumento de abrir una discusión técnica sobre las disposiciones que afectan a las profesiones de la salud. También solicita que la responsabilidad penal de los médicos solo proceda cuando exista dolo o negligencia grave debidamente demostrada, mientras que los casos derivados de errores involuntarios o riesgos propios del acto médico sean conocidos por las vías civil, administrativa o ética, según corresponda.
El gremio insistió en que su propuesta no busca privilegios ni impunidad, sino una diferenciación precisa entre una actuación ajustada a la lex artis y una conducta marcada por fraude, dolo o negligencia grave. La comisión fue encabezada por el presidente electo del colegio, Luis Restituyo.
La intervención del CDC deja una alerta institucional sobre la mesa del Congreso: cuando un texto legal obliga a pedir correcciones y aplazamientos antes de entrar en vigor, la discusión ya no es solo técnica, sino de responsabilidad política sobre normas con impacto directo en servicios esenciales. El punto de fondo vuelve a ser la rendición de cuentas sobre leyes que se presentan como solución, pero llegan al umbral de aplicación con sectores estratégicos reclamando revisión.
