La despedida de Darling Emmanuel Mercado Pérez en Herrera quedó marcada por un reclamo insistente de justicia y rendición de cuentas tras su muerte a causa de un disparo del cabo de la Policía Nacional José Francisco Moreta Heredia, en un caso que vuelve a enfrentar el discurso oficial con la realidad que golpea a las familias en los barrios.
Familiares, amigos, vecinos y decenas de motoristas acompañaron este domingo al joven hasta el cementerio Cristo Redentor, en escenas de dolor que reflejaron el impacto social del hecho en Santo Domingo Oeste. Desde temprano, personas de distintos sectores acudieron al velatorio y luego se sumaron al cortejo fúnebre, donde la consternación colectiva se mezcló con el reclamo de justicia.
Los momentos más desgarradores llegaron cuando el ataúd fue colocado en el carro fúnebre. Entre llantos y gritos, sus hermanos se resistían a despedirse de quien definieron como un joven querido por su familia y su comunidad. Durante el recorrido sonaron “Te volveremos a ver” y “Yo te extrañaré”, mientras familiares y amigos elevaron globos blancos como gesto de despedida.
Noelo Mercado, padre del joven y pastor evangélico, pidió que las autoridades actúen conforme a la ley. “Que la ley le aplique lo que tenga que aplicarle y que se haga justicia”, expresó. Sobre el supuesto arrepentimiento del agente involucrado, rechazó la versión de que el disparo “se le zafó”, al sostener que “si se le zafa hasta él se espanta”.
La solidaridad mostrada por la comunidad volvió a poner el foco sobre la responsabilidad institucional en un hecho que ha causado consternación y reavivado el reclamo de justicia. Más allá del sepelio, el caso deja abierta una exigencia ciudadana de vigilancia para que la respuesta oficial no se limite a explicaciones y el proceso avance con consecuencias reales.
