La Policía Nacional sustituyó al comandante de Santo Domingo Oeste en medio de la crisis abierta por la muerte de Darlin Enmanuel Mercado Reyes durante un operativo en La Cañada de Guajimía, un movimiento que lejos de cerrar el caso refuerza las preguntas sobre responsabilidades y resultados reales de la reforma policial promovida por el Gobierno.
El nuevo comandante del Departamento Operativo de Santo Domingo Oeste será el coronel Luis Peña Peña, en sustitución del coronel Arnaud, según un memorándum firmado por el director general de la institución, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz. La Policía, sin embargo, no explicó las razones específicas del relevo ni aclaró si la decisión está directamente vinculada con el hecho que desató la indignación pública.
El cambio llegó apenas un día después de que un cabo disparara y causara la muerte del joven durante una intervención policial. El episodio, grabado en video y ampliamente difundido en redes sociales, reavivó el debate sobre el uso de la fuerza y dejó en evidencia el contraste entre el discurso oficial sobre transformación institucional y lo que sigue ocurriendo en los barrios.
El Ministerio Público informó que solicitará prisión preventiva contra el cabo José Francisco Moreta Heredia por homicidio voluntario. Aunque el presidente Luis Abinader y el director de la Policía condenaron públicamente la actuación del agente y reclamaron una sanción ejemplar, el relevo sin explicaciones mantiene abierta la exigencia de rendición de cuentas sobre la cadena de mando, la supervisión operativa y la capacidad del Gobierno dominicano para traducir sus anuncios en garantías efectivas de seguridad ciudadana.
Con la designación de Peña Peña, la institución reorganiza una de las jurisdicciones más pobladas del Gran Santo Domingo, pero el caso mantiene bajo alerta a la Policía y aumenta el desgaste político sobre la gestión del PRM: no solo por la muerte del joven, sino por la distancia entre las promesas de reforma y una realidad que sigue cobrando un alto costo social.
