CARACAS. — Luego del doble terremoto del miércoles, Delcy Rodríguez anunció una serie de medidas que confirman que el impacto sigue sin cerrarse: el Gobierno extendió por una semana la suspensión de clases y puso en marcha una comisión para inspeccionar viviendas e infraestructuras afectadas, en un escenario en el que aún no hay certeza plena sobre la habitabilidad ni sobre el alcance total de los daños.
Durante una transmisión de Venezolana de Televisión (VTV), explicó que la comisión presidencial evaluará casas, departamentos, vialidad y otras estructuras con apoyo de instituciones públicas, organizaciones de ingenieros y universidades. Rodríguez detalló además que se aplicará un esquema de colores verde, amarillo y rojo para determinar si una vivienda puede seguir ocupada. Añadió que el equipo ya trabaja para verificar si las personas pueden regresar a sus hogares, al tiempo que se organiza una alta comitiva para levantar campamentos transitorios para quienes perdieron su vivienda y planificar nuevas construcciones en «un lapso muy corto».
La decisión oficial llega mientras continúan los efectos concretos en las zonas afectadas. En La Guaira, que Rodríguez señaló como el estado más impactado, con derrumbes de numerosos edificios, indicó que el servicio eléctrico se ha restituido en un 75 %, el agua potable en un 68 % y la vialidad en un 90 %. La propia jefa de Estado afirmó además que se han «recuperado personas con vida» y que las labores de rescate «no se suspenden», un panorama que mantiene bajo escrutinio la capacidad de respuesta institucional ante una emergencia que todavía obliga a suspender la docencia, revisar viviendas una por una y habilitar soluciones temporales para los desplazados.
