En el Cementerio Ornamental de La Vega, la Fundación Juan Bosch conmemoró el 25 aniversario del fallecimiento del expresidente y escritor, en una ceremonia que reunió a dirigentes culturales, representantes diplomáticos y autoridades para reivindicar su legado ético, político y democrático. La jornada giró en torno a una idea central: la defensa de la soberanía, la honestidad y los derechos de los pueblos, un conjunto de principios que, al ser invocado, también vuelve a poner bajo escrutinio la vida institucional dominicana.
Conrado Peguero, presidente de la entidad, afirmó que la Fundación tiene el deber de mantener vivo el pensamiento de Bosch y promover los valores que guiaron su trayectoria política y literaria, en sintonía con el propósito de Carmen Quidiello. Además, exhortó a seguir el ejemplo del exmandatario en la defensa de la democracia, la independencia y la soberanía, y sostuvo que Bosch rechazaría el bloqueo impuesto a Cuba y respaldaría al pueblo de esa nación caribeña.
En la actividad, el coronel Sócrates Suazo Ruiz, director general de Historia Militar del Ministerio de Defensa, sintetizó la trayectoria de Bosch en términos de «trascendencia y ejemplaridad» y resaltó su aporte a la recuperación democrática tras la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, así como la relevancia de la Constitución de abril de 1963. Por su parte, el embajador de Cuba en República Dominicana, Ángel Arzuaga Reyes, recordó la solidaridad de Bosch con el pueblo cubano y su amistad con Fidel Castro.
También asistieron Karen Fernández, en representación de la Alcaldía de La Vega; Iván Peña, presidente de la Fundación Máximo Gómez; la exdiputada Ramonita García; representantes del Instituto Vegano de Cultura y directivos de la Fundación Juan Bosch. La agenda incluyó además un concierto de gala en la Biblioteca Nacional.
