La proyección oficial sobre las tierras raras de Pedernales gana terreno en la agenda política e internacional más rápido que en las definiciones técnicas. El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, explicó que el Gobierno ha invertido US$ 40 millones en 2026 en la fase exploratoria y contempla otros US$ 40 millones en 2027, aunque todavía resta precisar cuánta cantidad de material hay y si ese potencial puede traducirse en un recurso aprovechable desde el punto de vista económico.
Santos aseguró que la exploración va avanzada y que entre finales de noviembre y principios de diciembre se prevé la primera determinación de recursos, un paso que permitiría establecer la cantidad bruta de material. Para 2027, añadió, está prevista la primera declaración de reserva. Mientras tanto, el proyecto continúa sustentado en expectativas oficiales, con el Estado ya asignando fondos públicos y presentando el tema como un activo en desarrollo.
Desde septiembre de 2024, el Gobierno dominicano ha llevado el potencial de Pedernales a escenarios internacionales, con Estados Unidos entre los principales destinos de esa agenda. Luis Abinader trató el tema en Nueva York y, el 4 de febrero de 2026, República Dominicana participó en Washington D. C. en la I Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos convocada por Estados Unidos. Ese despliegue fuera del país contrasta con una pregunta que sigue abierta dentro de la República Dominicana: qué resultados verificables puede exhibir el Gobierno más allá de la promoción, cuando aún están pendientes la confirmación del recurso y su viabilidad económica, un punto sobre el que especialistas ya han expresado interrogantes y que mantiene vigente la demanda de vigilancia de la sociedad civil sobre el uso y la prioridad del gasto público.
