António Guterres se reunió este viernes en Shanghái con el presidente chino, Xi Jinping, en un encuentro en el que la cooperación entre ambas partes, la gobernanza de la inteligencia artificial y dos focos de inestabilidad aún sin resolver —Oriente Medio y la guerra entre Rusia y Ucrania— ocuparon el centro de la conversación.
De acuerdo con un comunicado de Naciones Unidas, Guterres agradeció a Xi el “apoyo constante” de China al multilateralismo y a la ONU. Al mismo tiempo, reiteró su compromiso con una reforma del organismo ajustada a la Carta de la ONU, al derecho internacional y al equilibrio entre paz y seguridad, desarrollo sostenible y derechos humanos. La conversación también incluyó la participación de China en los debates sobre la gobernanza global de la IA, un ámbito en el que la ONU busca fijar reglas comunes.
La cita coincidió con el anuncio de China de una organización internacional de cooperación sobre inteligencia artificial con la participación inicial de una treintena de países, en medio del esfuerzo de Pekín por afianzar su liderazgo en esta materia. En la apertura de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC), Guterres advirtió que no puede permitirse que “un puñado de países o empresas” controle el futuro de la IA, una advertencia que refuerza la necesidad de vigilancia institucional y fiscalización sobre cómo se reparte el poder tecnológico mientras siguen abiertos los principales conflictos internacionales abordados en el encuentro.
