La investigación abierta por la Policía Nacional sobre el tiroteo ocurrido la noche del sábado 15 de agosto en San Isidro, Santo Domingo Este, vuelve a colocar el foco sobre los resultados concretos de la seguridad pública: Jeury Mauricio Cruz, de 19 años, murió y otras dos personas resultaron heridas, mientras el presunto autor identificado por las autoridades permanece prófugo.
El hecho ocurrió en la calle Juan Sánchez Ramírez, del sector El Bonito, donde, según las informaciones preliminares, varios individuos presuntamente encabezados por Sebastián Reyes Herrera, alias “Sebastián Glock”, realizaron disparos contra un hombre identificado como “Maikel El Malo”, quien no resultó herido. En cambio, Ángel Ramón Solano Gutiérrez, de 19 años, y Gregorio Martínez Castillo, de 52, fueron alcanzados por proyectiles y trasladados a un centro hospitalario. La versión policial atribuye el ataque a viejas rencillas personales, pero el saldo inmediato fue un muerto, dos heridos y un sospechoso aún sin capturar.
Durante el levantamiento, técnicos de la Policía Científica colectaron 11 casquillos calibre 9 milímetros, un casquillo calibre .40 y otros elementos de interés. También quedaron bajo custodia varios vehículos y motocicletas vinculados al caso. El cuerpo de Cruz fue remitido al INACIF, mientras el Ministerio Público y los organismos investigativos continúan las diligencias para esclarecer lo ocurrido y llevar a los responsables ante la justicia, en un episodio que refuerza la exigencia de explicaciones y vigilancia sobre la capacidad institucional para responder a hechos armados de este tipo.
