Aunque el Plan Estratégico de Salud Mental 2026-2030 representa un avance en la organización del sistema, la Cátedra de Psicología Clínica de la UASD advirtió que la psicología sigue siendo prácticamente invisible en las políticas de salud mental y en los distintos niveles de atención. La advertencia plantea dudas sobre la capacidad de esa estrategia para responder a la demanda ciudadana si omite a profesionales clave en la atención primaria.
La entidad académica señaló además que, en los centros hospitalarios donde sí hay psicólogos, con frecuencia no cuentan con espacios apropiados para atender y terminan utilizando consultorios médicos. Esa situación, indicó, interrumpe procesos, revictimiza a los pacientes y vulnera sus derechos, en contraste con el discurso de fortalecimiento del sistema y las condiciones reales en que se ofrece el servicio.
En una rueda de prensa encabezada por Ángela Caba, Isidra Gómez y Pedro José Vásquez, la cátedra presentó nueve recomendaciones para corregir esas fallas. Entre ellas figuran crear equipos de asistencia a familias de pacientes que debutan con problemas de salud mental, garantizar atención psicológica ambulatoria con confidencialidad y personal suficiente, restablecer o sustituir los centros comunitarios de salud mental eliminados tras más de 35 años de funcionamiento, y aumentar el número de psicólogos en hospitales con áreas de consulta adecuadas.
El reclamo vuelve a colocar el foco en la fiscalización de resultados y en la necesidad de que la política pública no se quede en el diseño mientras persisten vacíos que afectan a los usuarios.
