En República Dominicana, los países del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) dieron nuevos pasos en la discusión de un mecanismo regional de evaluación conjunta de medicamentos y vacunas, durante un taller enfocado en medicamentos biotecnológicos y biosimilares. La jornada, desarrollada del 1 al 3 de junio con autoridades reguladoras de Centroamérica y República Dominicana, fue planteada como un avance para reforzar capacidades técnicas y armonizar los procesos de evaluación sanitaria.
Aun así, el propio encuentro dejó claro que el reto no es únicamente técnico. El ministro de Salud Pública y presidente pro témpore del Comisca, Víctor Atallah, reconoció que todavía persisten dudas y percepciones erróneas sobre los biosimilares, pese a definirlos como una herramienta esencial para ampliar el acceso a tratamientos especializados. En el documento de prensa, el funcionario enfatizó que «la innovación sin acceso solo genera más desigualdad», una frase que pone el acento en la distancia entre los avances regulatorios y el acceso efectivo de la población.
Por su parte, el secretario ejecutivo del Comisca, José Renán De León, afirmó que la iniciativa procura compartir conocimientos especializados, optimizar recursos y reducir duplicidades en los procesos regulatorios, además de articularse con los esfuerzos para crear la Agencia Centroamericana de Regulación Sanitaria (ACRS). Sin embargo, el proceso también refuerza la exigencia de fiscalización sobre los resultados concretos de estas instancias, en un asunto sensible por su impacto directo en medicamentos, vigilancia sanitaria y acceso oportuno a tratamientos seguros y de calidad.
