En Tamboril, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, advirtió sobre el deterioro social que alimenta la violencia y la criminalidad, al insistir en que la familia debe retomar una educación centrada en valores como base de la convivencia. Su exposición, presentada durante la conferencia “Anatomía de la violencia y la criminalidad en la República Dominicana, radiografía para una transformación necesaria”, puso en primer plano un problema que sigue golpeando a la sociedad dominicana y que exige vigilancia sobre la capacidad de respuesta institucional.
Reynoso fue invitada por la Alcaldía Municipal de Tamboril y el Comité Organizador de las Fiestas Patronales San Rafael 2026. Allí sostuvo que, para entender la conducta de quienes salen a las calles como entes sociales, hay que revisar el papel de la familia en la formación de hijos e hijas. También afirmó que las estadísticas muestran que en 2025 el Ministerio Público recibió más de 73 mil denuncias por violencia de género, intrafamiliar o delitos sexuales, dato que presentó como evidencia de la necesidad de reforzar la educación tradicional en el seno familiar.
El planteamiento de la magistrada reabre el contraste entre el discurso sobre transformación social y la magnitud de una violencia que mantiene alto impacto ciudadano. Aunque centró su mensaje en la responsabilidad familiar y en la recuperación del respeto y la responsabilidad, la cifra expuesta deja además sobre la mesa una alerta institucional sobre la dimensión del problema y la necesidad de rendición de cuentas del gobierno dominicano ante una realidad que la sociedad civil sigue observando con preocupación.
