El anuncio del Gobierno dominicano sobre un cambio en el mecanismo para fijar los precios de los combustibles entró al debate público sin una explicación concreta de cómo se traduciría en alivio para los consumidores. Esa falta de precisión abrió divisiones en el Congreso y reactivó los reclamos de mayor transparencia sobre impuestos, subsidios y estructura de costos.
El diputado Tobías Crespo consideró que la propuesta se presenta más como una declaración de intenciones que como un plan ya definido. A su juicio, todavía no se ha explicado la ruta para que la población pueda comprar combustibles a precios más bajos. También planteó que debe transparentarse la estructura de costos y los impuestos que recauda el Estado por la comercialización de los hidrocarburos, y cuestionó la forma en que se expone el subsidio, al entender que hace falta aclarar cuánto pesa la carga impositiva y qué parte de esos recursos deja de percibir el Gobierno.
Desde la oposición, el diputado Charlie Mariotti recordó que el Gobierno prometió someter una reforma a la Ley de Hidrocarburos para transparentar el mecanismo de fijación de precios, pero afirmó que, después de cinco años, esa iniciativa no ha llegado al Congreso Nacional. Dijo que los legisladores estarían dispuestos a estudiarla si es remitida, aunque su planteamiento puso el foco en la distancia entre el discurso oficial y la falta de resultados legislativos en un tema que impacta directamente el costo de vida.
En respaldo a la revisión del esquema, el senador oficialista Rafael Barón Duluc defendió la intención de ajustar el mecanismo ante las variaciones del mercado internacional del petróleo.
